“El Miracle” es el acto más emblemático de las fiestas de Moros y Cristianos de Calp y cada octubre reúne a miles de personas en la Plaza Mayor para vivir una experiencia que mezcla historia, devoción y emoción colectiva. Más que una obra teatral, se presenta como una memoria compartida que el pueblo conserva y transmite de generación en generación, convirtiendo a vecinos y visitantes en parte de un mismo relato.
La representación conmemora el episodio del 22 de octubre de 1744, cuando siete galeotas barbarescas atacaron la villa, entonces con pocos recursos defensivos. La tradición sitúa a Moncófar como símbolo de la traición por facilitar la entrada al enemigo, y a Caragol como héroe que consigue cerrar el Portalet con la ayuda milagrosa del Santísimo Cristo de la Suor, salvando así a Calp. Ese “milagro” quedó como relato fundacional y núcleo identitario de la fiesta.
Aunque el hecho histórico es antiguo, la etapa moderna arrancó en 1976 con la creación de la asociación festera y el parlamento que estructura el acto. La noche del Miracle sigue un ritual muy marcado: silencio, diálogos intensos, arcabuces, y el momento culminante cuando se cierra el Portalet y el castillo se ilumina con la imagen del Cristo. Por eso se vive como “ADN festero”, un símbolo que une a toda la comunidad, gana proyección turística y refuerza la idea de que en Calp la historia no solo se recuerda: se vive.